por Descalza » Sab Abr 02, 2011 12:28 pm
Así como en capítulos anteriores lo que se nos describe es ese amor apasionado y juvenil, esperanzado, lleno de intensos colores, inexplicable.
En la primera parte del capítulo V nos encontramos con la profunda depresión que trae aparejada la desilusión. Como bien decís Letty, Victoria es ahora “ esa parte del amor que Hasum describe así. <<Abatía a un hombre y de nuevo lo levantaba para volverlo a abatir;>>
El sentimiento de abandono, pérdida y muerte. La vívida imaginación de Juan unida a sus sentimientos lo sumergen en un cuadro gris y nebuloso. De su mente sólo salen palabras oscuras. La soledad lo acecha y lo mantiene prisionero en un completo desaliño. Sus sueños son caóticos y en ellos Juan está al borde del precipicio. La imagen de Victoria lo persigue y se burla de su dolor. Es el duelo del amor no correspondido.
Luego la lejanía y algo de paz y su nuevo escrito “Querido lector, he aquí el cuento de Diderico e Iselina. Escrito en los hermosos días de las penas ligeras, cuando todo era fácil de soportar, escrito con la mejor voluntad, el cuento de Diderico, al que Dios hirió de amor...”
Qué bien traduce Juan la calma luego de la tempestad. Imagino que habrá madurado algo, que no será tan crédulo, que la vida no le parecerá ni tan clara, luminosa y vibrante ni tan oscura, asfixiante y tétrica.
Mientras, Victoria sigue el curso de lo dispuesto sin dejar de pensar en Juan. Ha leído sus libros, sabe que ahora sus penas son ligeras y sabe que eso significa que el joven olvida, resigna ilusiones y recuerdos.
Y estoy de acuerdo con vos Dean: “Enlazando con mi hipótesis de que los hombres no entendemos lo obvio y eso saca de quicio a las mujeres, me crezco, al ver que nadie me rebate, y prosigo, y me aventuro: Victoria está pidiendo a gritos que Juan la rapte, la monte en su corcel, cruce el puente levadizo, y huya con ella a tierras lejanas, a malvivir de la literatura.”
No creo que Victoria sea mala, simplemente es COBARDE. No se atreve ni siquiera a reconocerle a los padres de Juan que lo piensa, que lo espera, quizás sólo para saberlo cerca detrás de la muralla. ¿No parece bastarle sólo eso a tantos enamorados?
Insisto en que no es mala, es débil, es obediente de las normas y los designios sociales y familiares. El cobarde siempre termina por traicionar, por negar, por disfrazar y creo que lastima a los demás pero más se lastima a sí mismo porque además de su pérdida debe asumir su incapacidad para haberlo evitado.
Probablemente la cobardía también se nos aparezca disfrazada de maldad.
Dean, me sorprende tu comprensión de la mente femenina, no podrías haberlo descripto mejor:
"La mujer, la de la intuición, espera que el hombre sepa sin decírselo; que lo intuya, como creen hacer ellas; que se dé cuenta, que sepa leer las señales, porque ellas lo ven tan obvio... Basándome en eso, puede que Victoria espere un golpe de mano por parte de Juan, una decisión que lo descoloque todo y la ofrezca cierta dosis de libertad y de improvisación."
Perdón por la demora.
Saludos
Descalza.