Seguramente San Agustín nunca dijo esa frase, pero a él se la adjudican, así que tendrá que apechugar con ello. Como Borges con ese poema tan conocido y que parece clarísimo que no puede ser suyo, además que Kodama y creo que hasta él, han abjurado de su autoría. O como el de García Márquez, que al parecer es de un ventrílocuo mexicano. A mí casi me pegan por dos veces por ocurrírseme decir que no era de Márquez, y que este autor nunca hubiera escrito algo así. Los hay fanáticos y ciegos. Pero la frase de San Agustín, sea o no suya, me encanta, me recuerda al repetido gag de un humorista español, José Mota, que viene a decir: “Sí, pero hoy no, mañaaaana”. Es casi mejor que el de Joe Rigoli (Felipito Tacatún) en sus tiempos en España, con su conocidísimo (entonces nos parecía divertidísimo) “Yo sigo”, acompañado de la mueca característica: ojo guiñado, cara descompuesta y dedo describiendo un gracioso molinete. Además San Agustín creo que se divirtió lo suyo (también estudio mucho, no todo era juerga) antes de volcarse con el catolicismo.
Lo malo que tiene leer más de la cuenta es que solo vale para eso para echar cuentas, pero yo reconozco que reflexiono poco y olvido mucho, así que no sé para qué tanto leer, salvo para entretenerme, por puro placer.
Saludos

