Caleidoscopio o de todo como en botica

Espacio en el que podrás intercambiar opiniones sobre libros, ensayos y demás. Tus autores predilectos, libros recomendados, etc.

Caleidoscopio o de todo como en botica

Notapor Luzmala » Sab Ene 30, 2010 1:12 am

Llevo desde hace un tiempo un fichero en el cual transcribo, en hermosas fichas blancas que mi letra en negro se ocupa de llenar, diálogos, frases, párrafos de mis lecturas que me impactaron. No necesariamente me gusta lo que copio, pero son textos que me sirven como "desencadenantes de ideas".
La intención al postearlas es por un lado compartir algunas de las cosas que ponen a trabajar mis células grises con, en tanto y en cuanto lo pueda poner en palabras, mi comentario sobre ellas y por otro invitarlos a que compartan conmigo y los demás integrantes de la sala los diálogos, frases, párrafos, etc. que los sacudieron (aunque sea un poco...) La idea es ver qué nos provocan, sin importar el contexto en el que se generaron. En resumen sería como un caleidoscopio hecho de pequeños textos.
[font=Comic Sans MS]El sonido de la montaña - Yasunari Kawabata
Los tigres de la Malasia - Emilio Salgari[/font]
Avatar de Usuario
Luzmala
Usuario 1
 
Mensajes: 40
Registrado: Sab Oct 03, 2009 8:49 pm

Re: Caleidoscopio o de todo como en botica

Notapor Luzmala » Sab Ene 30, 2010 1:16 am

Diálogo entre Dorian Gray y Lord Henry Wotton.

_¿Es su influencia realmente tan mala como dice Basil, lord Henry?
_No hay influencia buena, mister Gray. Toda influencia es inmoral..., inmoral desde el punto de vista científico.
_¿Por qué?
_Porque influir sobre una persona es transmitirle nuestra propia alma. No piensa ya con pensamientos naturales ni se consume con sus pasiones naturales. Sus virtudes no son reales para ella. Sus pecados, si es que hay algo semejante a pecados, son prestados. Se convierte en eco de una música ajena, en actor de una obra que no fue escrita para ella. El fin de la vida es el propio desenvolvimiento, realizar la propia naturaleza perfectamente; esto es lo que debemos hacer. Lo malo es que en la actualidad, las gentes están asustadas de sí mismas. Han olvidado el más elevado de todos los deberes: el deber para consigo mismo. Son caritativas, naturalmente. Alimentan al hambriento y visten al pordiosero. Pero dejan morirse de hambre a sus almas, y van desnudas. El valor nos ha abandonado. Quizá no lo tuvimos nunca, en realidad. El terror de la sociedad, que es la base de la moral; el terror a Dios, que es el secreto de la religión... Estas cosas son las dos cosas que nos gobiernan. (...)

Oscar Wilde. “El retrato de Dorian Gray”

Lo leí hace un tiempo y recuerdo que me hizo pensar sobre la educación de los hijos y me asustó. También me conectó con la canción de Serrat "Esos locos bajitos"
Me acordé de este intercambio cuando leí Ferdydurke de Gombrowicz (que, debo confesar, está en mi estante de los pendientes por terminar...)
Última edición por Luzmala el Sab Ene 30, 2010 1:28 am, editado 1 vez en total
[font=Comic Sans MS]El sonido de la montaña - Yasunari Kawabata
Los tigres de la Malasia - Emilio Salgari[/font]
Avatar de Usuario
Luzmala
Usuario 1
 
Mensajes: 40
Registrado: Sab Oct 03, 2009 8:49 pm

Re: Caleidoscopio o de todo como en botica

Notapor Luzmala » Sab Ene 30, 2010 1:19 am

"En nuestro mundo, en el que hay cada vez más rostros cada vez más parecidos, es difícil para una persona confirmar la originalidad de su yo y convencerse a sí misma de su irrepetible unicidad. Hay dos métodos para cultivar la unicidad del yo: el método de la suma y el método de la resta. Agnes le resta a su yo todo lo que es externo y prestado, para aproximarse así a su pura esencia (el riesgo consiste en que al final de cada resta acecha el cero). El método de Laura es precisamente el contrario: para que su yo sea más visible, más aprehensible, más voluminoso, le añade cada vez más y más atributos y procura identificarse con ellos (con el riesgo de que bajo los atributos sumados se pierda la esencia del yo).
(...)
El método de la suma es bastante simpático si la persona le añade a su yo un gato, un perro, el asado de cerdo, el amor por el mar o por la ducha fría. Las cosas se vuelven menos idílicas si la persona decide añadirle al yo el amor al comunismo, a la patria, a Mussolini, a la iglesia católica, al fascismo o al antifascismo. El método sigue siendo en ambos casos idéntico: el que defiende tercamente las ventajas del gato con respecto a los demás animales hace esencialmente lo mismo que aquel que afirma que Mussolini es el único salvador de Italia: se jacta de un atributo de su yo y procura que ese atributo (el gato o Mussolini) sea aceptado y amado por todos los que le rodean.
Esta es la curiosa paradoja que afecta a todos los que cultivan el yo por el método de la suma: procuran sumar para constituir un yo único e inimitable, pero, como se convierten inmediatamente en propagadores de los atributos añadidos, hacen todo lo posible para que se les parezca la mayor cantidad posible de gente; así suceda que su unicidad (tan trabajosamente lograda) comienza rápidamente a desaparecer."

Milan Kundera. La inmortalidad. La suma y la resta.
[font=Comic Sans MS]El sonido de la montaña - Yasunari Kawabata
Los tigres de la Malasia - Emilio Salgari[/font]
Avatar de Usuario
Luzmala
Usuario 1
 
Mensajes: 40
Registrado: Sab Oct 03, 2009 8:49 pm

Re: Caleidoscopio o de todo como en botica

Notapor Luzmala » Sab Ene 30, 2010 1:22 am

Diálogo entre Fray Guillermo de Baskerville y el Abad Abbone. Palabras de Fray Guillermo

“Digo que muchas de esas herejías, independientemente de las doctrinas que defienden, tienen éxito entre los simples porque les sugieren la posibilidad de una vida distinta. Digo que en general los simples no saben mucho de doctrina. Digo que a menudo ha sucedido que las masas de simples confundieran la predicación cátara con la de los patarinos, y ésta en general con de de los espirituales. La vida de los simples, Abbone, no está iluminada por el saber y el sentido agudo de las distinciones, propio de los hombres sabios como nosotros. Además es una vida obsesionada con la enfermedad y la pobreza, y por la ignorancia, que les impide expresarlas en forma inteligible. A menudo, para muchos de ellos, la adhesión a un grupo herético es sólo una manera como cualquier otra de gritar su desesperación (...) Los simples son carne de matadero, se los utiliza cuando sirven para debilitar al poder enemigo, y se los sacrifica cuando ya no sirven”

Umberto Eco. “El nombre de la rosa”
[font=Comic Sans MS]El sonido de la montaña - Yasunari Kawabata
Los tigres de la Malasia - Emilio Salgari[/font]
Avatar de Usuario
Luzmala
Usuario 1
 
Mensajes: 40
Registrado: Sab Oct 03, 2009 8:49 pm

Re: Caleidoscopio o de todo como en botica

Notapor Lucas » Mar Mar 30, 2010 11:06 am

Revisando algunos temas que pasé por alto en su momento, me encontré con este tema de Luzmala. Buena idea la del fichero. Yo también llevo anotaciones de distintos libros, pero en mi caso en un archivo de word. :roll:
Hace un tiempo venía buscando alguna manera para tener esas anotaciones más a mano y releerlas en algún momento. Había pensado en un panel de corcho pero me gusta mucho más esta idea de Luzmala, que si me lo permite la tomaré prestada. ;)
Sobre los párrafos mencionados, me gusta mucho el de Milan Kundera, libro que aún no he leído y tendré que tener en cuenta.


Saludos…
Para ti soy un ateo, para dios soy la leal oposición. (Woddy Allen)

Mis lecturas:
Avatar de Usuario
Lucas
Moderador global
 
Mensajes: 469
Registrado: Vie Sep 04, 2009 7:23 pm
Ubicación: Rosario - Argentina

Re: Caleidoscopio o de todo como en botica

Notapor Jenofonte » Vie Abr 02, 2010 10:59 am

[highlight=#FFFFFF]Y precisamente esa ciudadana paró a Koróviev y a Popota.
—Los carnets, por favor —dijo ella mirando sorprendida los impertinentes de Koróviev y el hornillo de Popota y su codo roto.
—Mil perdones, pero, ¿qué carnets? —pregunto Koróviev, extrañado.
—¿Son ustedes escritores? —preguntó a su vez la ciudadana.
—Naturalmente —contestó Koróviev con dignidad.
—¡Sus carnets! —repitió la ciudadana.
—Mi encanto... —empezó dulcemente Koróviev.
—No soy ningún encanto —le interrumpió la ciudadana.
—¡Ah! ¡Qué pena! —dijo Koróviev con desilusión y continuó—: Bien, si usted no desea ser encanto, lo que hubiera sido muy agradable, puede no serlo. Dígame, ¿es que para convencerse de que Dostoievski es un escritor, es necesario pedirle su carnet? Coja cinco páginas cualesquiera de alguna de sus novelas y se convencerá sin necesidad de carnet de que es escritor. ¡Y me sospecho que nunca tuvo carnet! ¿Qué crees? —Koróviev se dirigió a Popota.
—Apuesto a que no lo tenía —contestó Popota
[/highlight]

Mijaíl Bulgákov, El maestro y Margarita
Leyendo:
The marquis of Carabas - Rafael Sabatini
Sin querer queriendo, Memorias - Roberto Gómez Bolaños
Avatar de Usuario
Jenofonte
Usuario 4
 
Mensajes: 602
Registrado: Sab Mar 06, 2010 1:25 pm

Re: Caleidoscopio o de todo como en botica

Notapor Jenofonte » Mar Abr 20, 2010 8:35 pm

[align=center]Historia de la lectura en Chile[/align]
El poder de la palabra escrita

La palabra escrita, huella fija y duradera, adquiere significado a través de la lectura, práctica inserta en el plano de lo efímero, de la invención y de lo plural, que implica un encuentro entre el mundo del texto y el lector, quien, condicionado por sus variantes sociales, espaciales y temporales, lo recibe y apropia.

A Chile la práctica de la lectura llegó con los españoles. En efecto, el secretario de Pedro de Valdivia, Juan Cárdenas trajo consigo el primer libro que vieron estas tierras: De Regimini Principium de Tomás de Aquino.

Más tarde, entre los siglos XVI y XVIII existió una valoración negativa de la cultura ilustrada, impulsada tanto por la Corona Española como por la Iglesia Católica. Sólo una pequeña minoría, principalmente masculina, sabía leer y, a la luz de las velas, estudiaba textos escolásticos y religiosos en sus bibliotecas privadas.

Ni siquiera la llegada de la Imprenta en 1811 significó grandes cambios en la percepción social de los libros. La censura sobre obras consideradas “inmorales” era una práctica social generalizada y el hábito de la lectura continuó siendo un acto intensivo, privado y silencioso de sólo algunos letrados.

Sin embargo, a partir de la década de 1840 en adelante, un grupo de intelectuales entre los que se destacaban José Victorino Lastarria, Andrés Bello y Domingo Faustino Sarmiento, impulsaron la formación de una sociedad lectora.

Una de las formas más extendidas durante este período entre las personas ilustradas fue la lectura en los salones. Los escasos textos que circulaban se leían en voz alta ante un auditorio mixto, práctica que aseguraba el máximo aprovechamiento de los ejemplares y favorecía una apropiación colectiva de sus contenidos.

Mientras se consideraba que los hombres leían obras de estudio y textos clásicos, las miradas de las instituciones católicas y conservadoras estaban puestas en la “perniciosa” tendencia femenina a leer novelas románticas.

Hacia fines del siglo XIX la lectura comenzó a ser percibida como un hábito que permitía el ascenso social. A esto se le sumó la formación de un incipiente circuito de cultura popular y tradición oral vertida a la escritura a través de la Lira Popular. Por otra parte, las editoriales nacionales comenzaron a granjearse éxitos de ventas como Juana Lucero (1902) o Casa Grande (1908), que durante sus tres primeras semanas vendió 60.000 ejemplares.

Con la llegada de la luz eléctrica el panorama para los lectores se hizo cada vez más propicio. El Estado comenzó a promover la lectura y el libro se convirtió en el gran protagonista de las transformaciones sociales que comenzaron a gestarse desde 1920 en adelante. El hábito de la lectura como actividad de esparcimiento se extendió, a lo que se sumó la inmensa diversificación de la oferta del mercado editorial. Los libros se tomaron parques, cafés, playas y campos. Asimismo, se consolidó la lectura nocturna en el dormitorio, único momento de tranquilidad que tenían miles de trabajadores.

Durante la segunda mitad del siglo XX, las protagonistas indiscutidas de la cultura impresa fueron las revistas e historietas. Ellas impulsaron el desarrollo de una lectura más rápida, superficial y fuertemente asociada a las imágenes.

En 1970 el Estado, en un intento de democratizar el acceso a los libros para todos los grupos sociales, fundó la editorial Quimantú. Sin embargo, este impulso no tuvo continuidad en el nuevo proyecto político. Además, la consolidación de una sociedad de masas profundamente influenciada por la industria televisiva, modificó el consumo de libros y los hábitos de lectura, generándose lo que muchos han denominado la "crisis de la lectura".

Con todo, nuevas formas de leer se nos presentan en la alborada del siglo XXI. La irrupción de Internet ha implicado un cambio radical en el consumo cultural y en la recepción de la palabra escrita, abierta a nuevas formas personalizadas y prácticamente infinitas de lectura para el usuario.

De: Memoria chilena - Portal de la cultura de Chile[hr][/hr]

(Los párrafos en negrilla han sido destacados por mi, no lo están en el original)
Leyendo:
The marquis of Carabas - Rafael Sabatini
Sin querer queriendo, Memorias - Roberto Gómez Bolaños
Avatar de Usuario
Jenofonte
Usuario 4
 
Mensajes: 602
Registrado: Sab Mar 06, 2010 1:25 pm

Re: Caleidoscopio o de todo como en botica

Notapor Jenofonte » Mié Abr 21, 2010 1:14 pm

[align=center]Mar y Literatura[/align]

Con motivo de las celebraciones del Bicentenario de la Independencia de algunas repúblicas sudamericanas, entre ellas la nuestra, se está llevando a cabo una regata de grandes veleros, Velas Sudamérica, 2010, con la participación de 12 hermosos veleros.
Estando la historia del hombre muy ligada siempre al mar, no es extraño que haya una extensa literatura relativa al tema, desde La Odisea hasta el último libro de algún navegante solitario. ¡Cuantos libros me han llevado a viajar por mares lejanos!, He navegado en busca de la ballena blanca con Moby Dick, por ejemplo, o por el Mar Caribe con las novelas de Salgari. Horas de entretención he pasado con El guardiamarina Easy del capitán Marryat, El lobo de mar, de Jack London y la trilogía del Bounty de Nordhoff y Hall. Sin olvidar La relación del primer viaje alrededor del mundo, de Antonio Pigafetta, más apasionante que cualquier novela.
Páginas inolvidables sacadas a la superficie de la memoria por esta espectacular regata.
Leyendo:
The marquis of Carabas - Rafael Sabatini
Sin querer queriendo, Memorias - Roberto Gómez Bolaños
Avatar de Usuario
Jenofonte
Usuario 4
 
Mensajes: 602
Registrado: Sab Mar 06, 2010 1:25 pm

Re: Caleidoscopio o de todo como en botica

Notapor Jenofonte » Mar Abr 27, 2010 9:56 pm

¿Con quién puedo comparar a los hombres del tiempo presente? Son como niños sentados en la plaza, que se quejan unos de otros: ''Les tocamos la flauta y no han bailado; les cantamos canciones tristes y no han querido llorar.'' Lucas 7:31-32
Leyendo:
The marquis of Carabas - Rafael Sabatini
Sin querer queriendo, Memorias - Roberto Gómez Bolaños
Avatar de Usuario
Jenofonte
Usuario 4
 
Mensajes: 602
Registrado: Sab Mar 06, 2010 1:25 pm

La suma y la resta...

Notapor pablom » Mié Abr 28, 2010 3:58 pm

La cita de Luzmala sobre "La inmortalidad" Milan Kundera está impresionante! :clap:
Me ha dejado pensando y mucho...
Nos vemos.
Pablo M.

P/D: ¿Cuándo va a tener Kundera su oportunidad en este foro?
Mis lecturas:
- Ninguna... (Sólo aumentando la plusvalía de quién no lo merece)
Avatar de Usuario
pablom
Usuario 4
 
Mensajes: 682
Registrado: Mar Sep 22, 2009 10:05 am
Ubicación: Entre Ríos - Argentina

Siguiente

Volver a Literatura

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 0 invitados

cron