por Jenofonte » Mié Mar 17, 2010 10:33 pm
Esta aria: Un bel di vedremo (Un buen dia veremos) es muy conmovedora, de modo que escuchada en el contexto de la obra es dificil evitar que se humedezcan los ojos, por lo menos. Susuki manifiesta a su ama, Cio-Cio-San, las serias dudas que tiene de que Pinkerton regrese alguna vez. Cio-Cio-San afirma su confianza cantando esta aria. El conocimiento que tenemos de que Pinkerton no tiene la menor intención de cumplir sus promesas hace aun más conmovedoras las palabras de la joven:
Un bello dia veremos
levantarse un hilo de humo en el extremo confín del mar.
Y después aparece la nave.
Y después la nave es blanca.
Entra en el puerto, truena su saludo.
¿Ves? ¡Ha venido!
Yo no voy a buscarlo, yo no.
Me pongo ahí, en lo alto de la colina y espero,
espero mucho tiempo.
Y no me importa la larga espera.
Y, salido de entre la multitud de la ciudad,
un hombre, un pequeño punto, sube por la colina.
¿Quién será?, ¿quién será?
Y cuando esté aquí, ¿qué dirá?, ¿qué dirá?
Llamará: - Butterfly- desde lo lejos;
yo sin responder.
Estaré escondida.
Un poco por bromear, y un poco por no morir al primer encuentro.
Y él, un poco ansioso, llamará, llamará;
“Pequeñita, mi pequeña esposa, perfume de verbena”,
los nombres que solía llamarme.
Todo esto sucederá, te lo prometo.
Guárdate tus temores, ¡yo con segura fe lo espero!"
Por otra parte, no se quien diría eso de que la primera vez que uno ve una ópera determina si la va a amar u odiar por el resto de la vida, porque es muy facil que uno asista a la ópera equivocada. ¿Será lo mismo para con los libros?, es posible, porque hay gente que no lee porque la primera vez que tuvo que leer (por obligación), le tocó alguno pesado y aburrido. Pero en la Ópera también es muy distinto ver una ópera de Wagner que una de Rossini, y dependerá de los gustos de cada uno si prefiere a uno o al otro. Si yo hubiese visto la primera vez una de Wagner, y creyera que la primera vez es determinante, seguramente habría odiado la ópera, pero habiendo visto otras, creo que declaré insoportable a Wagner y su estruendo de bronces y prefiero disfrutar màs bien con Rossini y Donizetti. La música de Verdi es extraordinaria y Puccini tiene sus méritos también. Hay más autores, por supuesto, pero esto se alargaría demasiado.
Leyendo:
The marquis of Carabas - Rafael Sabatini
Sin querer queriendo, Memorias - Roberto Gómez Bolaños