Ignatius es un personaje aborrecible, que puede llegar a provocar bastante desprecio y aún así es capaz de desatar más de una carcajada con las ilógicas razones que argumenta para poder excusarse de todo aquello que le molesta. Especialmente del trabajo. Es un personaje bastante soberbio, con un marcado complejo de superioridad, el típico antihéroe. Vive aún con su madre a una edad que, al menos para la época en que fue escrito el libro, era bastante avanzada. Hoy ya es otro tema y varios se sentirán identificados.
En el fondo la novela es una crítica a la sociedad del momento, que bien se expresa en los cuadernos del personaje. Muy llamativa es también la historia de su autor quién se suicidó a raíz de no conseguir que publicaran su novela. Según entiendo tiene un efecto bastante opuesto según quien lo lea. A algunos les gusta mucho, otros no pueden terminar de leerlo.
De todas formas creo que es un libro algo sobrevalorado o al menos no es lo que esperaba. Pero como dije, todo depende de quien lo lea.
Saludos...



