Lucas, no lo había visto hasta leerte. Me refiero a la relación del cuento de Rilke con Horacio Quiroga. No sé si apuntaremos al mismo blanco, pero es cierto que recuerda al cuento “La gallina degollada”, donde un matrimonio tiene un hijo tras otro y todos le salen idiotas (así lo dice el cuento, creo recordar) al final después de cuatro intentos fallidos, al quinto les sale una hija que les resarce de la maldición. Un día, los idiotas, sentados en su banco y cayéndoseles la baba, contemplan el sacrificio de una gallina y más tarde, en un descuido, lo rememoran con su pequeña hermana. Son de esos cuentos molestos que me crean una sensación extraña en la piel, escalofríos y tiritera.
Saludos.

