Uploaded with ImageShack.us[/img]Primero os compartiré algunas reseñas de esta lectura:
“¿Qué, decido ducha o baño? Baño. Me lo merezco; me merezco un baño de espuma como esos que aparecen en las películas, y no voy a poner velas encendidas porque es de día y porque tampoco tengo velas, ni sitio para colocarlas. Quedan muy bien en las películas, pero luego habrá que limpiar la cera que se queda pegada en las baldosas. Pondré música y cerraré los ojos. ¿Dónde diablos estará aquella casete de Joan Baez que tanto me gustaba? Da igual. Bob Dylan servirá. Y ahora, adentro.”
“Los chicos pusieron los ojos como cuadros el otro día, cuando les dije que había fumado algún que otro porro en mis años mozos. Se me quedaron mirando como si estuvieran viendo a un marciano. Y cómo se rieron cuando les dije que yo también iba a las manifas y corría delante de los grises. ¡Se creerán que han inventado ellos el mundo!
No pueden imaginarse joven a su madre y, sin embargo, lo fui y lo soy. No envejece el cuerpo, sino el espíritu, y el mío está en plena forma. Creo que ni siquiera se imaginan a sus padres haciendo el amor, aunque, a decir verdad, yo tampoco me imagino a los míos en sus buenos tiempos, pero ¡de algún sitio salí yo y de alguno han tenido que salir ellos! En fin, la juventud es una enfermedad que desaparece con los años, todo es cuestión de esperar a que se quiten los granos.”
“Me encantan esos nombres que nos dan: «ama de casa», «reina del hogar», «jefa de la familia»..., algunos y algunas incluso se los creen. ¡Ah, mira! También había metido en el tarro este relato sobre los trabajos del ama de casa de antaño que recorté del periódico para pasárselo a la compañera de Jon. Mucho militar en una asociación feminista de ésas y me encasqueta a la niña cada vez que tienen reunión, pero nunca se le ha ocurrido quedarse ella y enviarme a mí en su lugar. Debe de pensar que soy un caso perdido y que no merezco reciclarme.”
“Así que una curra fuera de casa, colabora en el mantenimiento económico del hogar, aguanta, a veces, unas condiciones insatisfactorias, y vuelve y encuentra que la jornada laboral continúa y que le quedan pendientes todas esas tareas «deliciosas», «propias del género», «gratas a Dios», según el manual de la Perfecta Casada de fray Luis de León, un texto muy curioso si una quiere echar unas risas. A mí me lo hizo leer una monja en el colegio y juré no casarme nunca. Claro que entonces no conocía al barbas éste que me ha tocado en suerte...”
“La suegra de nuera está convencida de que no hay nadie mejor que ella para cuidar de su retoño, que ninguna otra mujer puede atender, mimar y ocuparse de su hijo como ella misma; de ahí que mire con ojos recelosos a la mujer que le ha robado a su más preciado tesoro, su niño del alma, su pequeñín adorado, ¡aunque esté más trillado que una era! Ya dice Susanita, la de Mafalda, que quiere un esposo alto, morocho y sin madre, y así nunca nada se interpondrá entre ellos”
“Mirari no se lo creía cuando le dije el otro día que nosotras estábamos obligadas a hacer el Servicio Social. Le tuve que explicar que era para aprender a coser, a cocinar y a cuidar niños. A ellos la mili los hacía hombres, y a nosotras el Servicio Social nos hacía mujeres. Al menos eso era lo que se decía, y por eso hemos debido salir tan buenas abuelas canguros. ¡Ja!”
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No voy a poneros más reseñas, sino acabaría insertando el libro completo. Lo cierto es que al menos en esta lectura me he echado unas buenas risas, es ameno y divertido, refleja muy bien muchas situaciones diarias que desearíamos que no fuesen precisamente tan “literalmente reales” pero la mayoría de las veces lo son, sin embargo, es la soltura, la forma de decirlo que componen esa espontaneidad que gusta por lo menos a mí me ha gustado, y como diría su protagonista “para gustos colores” y puede que a otros no les guste nada, pero ahí radica el poder de las opiniones.
Y desde luego, comparto la decisión de la protagonista, creo que yo también me subiría a esa escalera armada con un pintalabios. A mí personalmente me ha gustado es divertido, ameno y para pasar un rato divertido, pero en ocasiones una lectura así apetece.


