Un artista del hambre - Franz Kafka

Espacio destinado al debate y análisis de la presente lectura.

Un artista del hambre - Franz Kafka

Notapor Lucas » Mar Dic 08, 2009 4:45 pm

Cuento corto
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Re: Un artista del hambre - Franz Kafka

Notapor pablom » Vie Dic 11, 2009 9:17 pm

Bueno, dejen de hacerse los vivos y comentar los cuentos anteriores hasta el infinito. Que alguien se juegue. :lol:
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Re: Un artista del hambre - Franz Kafka

Notapor Lucas » Sab Dic 12, 2009 8:21 pm

¿Nadie se anima? Yo ya lo lei pero todavía no tengo siquiera para empezar. Vere que pasa con la relectura o quizás la re-relectura.
Miéntras reflexiono sobre este cuento me voy a comer algo...
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Re: Un artista del hambre - Franz Kafka

Notapor Descalza » Sab Dic 12, 2009 9:08 pm

Yo me animo, pero aclaro que lo mío será como la punta del iceberg, porque en verdad este cuento, estoy segura, nos llevará varias semanas de profundización y de ninguna manera quiero que se me catalogue de kamikaze por lanzarme así a la primera lectura (chiste obviamente).
Empiezo por hablar sobre sensaciones: me despertó la misma impotencia que me surge cuando ves la actitud de las masas ante actos sublimes, eso de caer en lo macabro para experimentar emociones, la inmediatez con que el público se sacia de algunas proezas, cómo todo deja de sorprender, cómo se alienta a los demás a llegar hasta ciertos extremos para llenar los propios vacíos.

El empresario... qué figura fuerte también. Midiendo el momento exacto en que su atracción podía apagarse definitivamente y dejarlo sin su espectáculo, salvando no al hombre extenuado sino a su negocio.

Me generó una especial ternura este artista del hambre en busca de la perfección total y absoluta de su arte que podría haber sido cualquier otro tipo de arte. LLegar a lo extremo para hacer trascender aquello que le da motivo y sentido a su vida.
Ese impactante final: esa pantera joven ocupando el lugar de los despojos de aquel hombre, volviéndose la nueva atracción. Es obvio que debo parar aquí, porque sí que necesito varias lecturas más para entender a este ser que le da vida al cuento y cuando me refiero a él no hablo sólo del protagonista del relato sino también del escritor.

Al menos hice punta...


Saludos a todos

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Re: Un artista del hambre - Franz Kafka

Notapor dean » Dom Dic 13, 2009 9:56 am

Sigo sintiendo lo primero que sentí la primera vez que lo leí. Es un cuento que me conmueve profundamente y no me veo capaz de explicarlo. Hay dos conceptos, que a mí juicio, despuntan en este cuento: sinceridad y honradez.

Y estoy de acuerdo con el comentario de Descalza.

Es obvio que debo parar aquí, porque sí que necesito varias lecturas más para entender a este ser que le da vida al cuento y cuando me refiero a él no hablo sólo del protagonista del relato sino también del escritor.


Y es que, cuando en un principio conocí los textos de Kafka, yo no sabía nada de él y no veía lo que ahora con el tiempo me resulta imposible olvidar: el propio Kafka, el autor. Lo reconozco ahora en sus personajes principales. Intentando comprender. Suplicando por ocupar un lugar en el orden universal. Aunque sea un diminuto rinconcito. Aunque sea entre la paja, en brutal contraste con las ávidas fieras, y como ellas, careciendo de libertad, (que es lo menos importante, porque más allá de las rejas el peso continua siendo igual de insoportable) Fustigándose eternamente y con resignación. Prisionero de sí mismo, de su naturaleza, de su culpabilidad. Diríase, que el orden del mundo, amenaza constantemente con marginarle o que él amenaza con quedarse en la cuneta ante lo incomprensible del caprichoso infinito. Y es que su destino no es ansiado, sino que marcado a fuego desde su inicio como hombre. Marcado por un estigma sagrado que le ha sido asignado y que no tiene más remedio que aceptar. No hay nada que hacer. Nunca pudo encontrar nada que le gustara. Está pues condenado. Y así acepta el castigo sobre el que intenta hacer virtud. Como dice Descalza, hace de su sufrimiento un arte, que intenta trascender hasta la perfección, pero que está condenado a pasar inadvertido.

Postergado ante la maquinaria cósmica, que no presta atención a alguien tan insignificante. ¿Qué puede hacer frente a esa maquinaria sino rendirse? ¿A qué instancias suplicar clemencia? ¿Dónde está la brújula? ¿Dónde la redención? Este mundo olvida a los inadaptados para admirar la suntuosa belleza de la pantera, la voracidad de la vida efervescente. Su pulso con el supremo orden solo se remite a proclamar su sinceridad a los cuatro vientos, a llevar resignadamente la carga, ahí empieza y acaba su rebeldía. Pero es inútil, nunca le creerán y sin embargo su honradez no le permite fingir. Y no le permite aligerar su mochila. Quizás le gustaría, como a los demás hombres, comer, y levantarse una y otra vez y caminar y caminar y comer, para así poder seguir caminado. Pero para eso tendría que mentirse y mentir a los cuatro vientos.

Su sueño sería que le admitieran en esa gran sala que es la vida. Que su sufrimiento, su arte, tuviera motivo, recompensa y comprensión. Porque no se trata de un sacrificio inútil, sino un destino inexorable. A fin de cuentas tampoco pide mucho, solo reclama un lugar en el mundo.

Saludos
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Re: Un artista del hambre - Franz Kafka

Notapor Descalza » Dom Dic 13, 2009 11:08 am

Como el cuento, tu comentario me ha emocionado Dean.

"Este mundo olvida a los inadaptados para admirar la suntuosa belleza de la pantera, la voracidad de la vida efervescente."

"Pero es inútil, nunca le creerán y sin embargo su honradez no le permite fingir. Y no le permite aligerar su mochila. Quizás le gustaría, como a los demás hombres, comer, y levantarse una y otra vez y caminar y caminar y comer, para así poder seguir caminado. Pero para eso tendría que mentirse y mentir a los cuatro vientos."

"Su sueño sería que le admitieran en esa gran sala que es la vida. Que su sufrimiento, su arte, tuviera motivo, recompensa y comprensión. Porque no se trata de un sacrificio inútil, sino un destino inexorable. A fin de cuentas tampoco pide mucho, solo reclama un lugar en el mundo."

Excelente.

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Re: Un artista del hambre - Franz Kafka

Notapor marcia » Lun Dic 14, 2009 11:58 am

Hola a todos,
Descalza y Dean, me gustaron sus comentarios y seguro voy a mencionarlos en el mío.
El cuento me hizo pasear por dos cosas que son de mi desagrado, o para no ser tan agresiva, que no tienen mi apoyo.
Uno, es el espectáculo que nos ofrece el artista del hambre. Ese es un tipo de espectáculo que yo no miraria de ninguna manera.
Creo que es el resultado de la exquisitez de la gente que ya no se contenta con ver malabares o un truco de magia. La gente que ya no se satisface con nada y siempre busca algo más y muchas veces ese algo más significa la degradación humana.
Por otro lado el circo, un lugar que muchas veces exhibe como atracción cosas bizarras o el adiestramiento de animales. Que, para mí, no es ningún mérito hacer bailar a un elefante o mostrar rarezas como una pantera negra.

Pero pese a ello, el autor me brindó la posibilidad de dialogar con el personaje y ver el otro lado, el lado del profesional, el lado del hombre que hace algo con honradez, que busca la perfección y la superación. Nos muestra como alguien incomprendido por la sociedad, que como consecuencia, es dejado de lado, no tiene el reconocimiento debido, y hasta olvidado a su suerte.
Para mí, el desprecio con que lo trataron en el circo al ni al menos cambiar el número de días que llevaba ayunando, fue el momento clave donde el perdió su razón de ser. En ese momento, él perdió la esperanza de que alguien pudiera entender lo que hacía.
Y también pude ver el lado humano de nuestro artista, lo que lo molestaba y lo que era para él, las malas condiciones del trabajo.
Uno puede pensar que bastaba con que él se encerrase en la celda y esperase pasar 40 días.
Pero, y los policías que lo vigilaban? Y los que le daban la oportunidad para que comiera a escondidas? Eso acaso no era un insulto?
Y la gente que no lo miraba? los animales comiendo a su lado? El hecho de saber que no era una verdadera atracción en el circo, y que justamente estaba en el camino hacia algo, para la gente, merecedor de sus aplausos y admiración? Eso no es lo mismo que aceptar limosna?
Bueno, como verán, el cuento tiene para rato.
Saludos,
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Re: Un artista del hambre - Franz Kafka

Notapor Descalza » Lun Dic 14, 2009 6:09 pm

Marcia seguramente iremos repitiéndonos un poco, eso seguro, aunque me animo a afirmar que también nos iremos iluminando mutuamente con esas cosas que cada uno es capaz de ver y que el otro no.
Aún me cuesta armar un bloque con mis ideas, al mismo tiempo me resuenan cosas que me gustaría compartir, cosas que tal vez parezcan sueltas o desconectadas pero que me han llevado a hacer infinidad de relaciones.

Esta parábola del artista del hambre es extraordinaria. Pensemos en el hoy, imaginemos a la masa de ayer y de siempre:
la masa se alimenta del hambre de otro, de la desgracia del otro, del éxito del otro, necesita del circo, los animales, las fieras, lo animal atrapa, escandaliza, conmueve. Pero la inmediatez en la que vive y de la cual se nutre hace que el espectáculo deje muy pronto de sorprender. Es inminente que otra situación ocupe su lugar para volver a encontrar la sorpresa. Por otro lado esta masa come una comida muy particular. Una comida que el artista del hambre se niega a ingerir, por un tiempo su negativa causa admiración, es una voz en grito, de tan silenciosa, que seduce por lo diferente. Que alguien logre sobrevivir sin ese alimento con el que todos nos nutrimos es en sí algo llamativo. Esta masa no logra entender que se logre sobrevivir así, no es capaz de hacerlo por lo cual no puede creer que otro lo haga. Creo que lo que conmueve al pueblo en los primeros tiempos del artista son dos cosas: por un lado ver dónde está la trampa, por el otro ver hasta dónde lo conduce el ayuno (la locura, la extrema delgadez, los gritos cuando intenta luchar para que lo dejen continuar, la posible muerte). Con el tiempo, lo sorprendente se convierte en opaco, en rutina, en algo lastimero de lo que conviene apartar la mirada, en una palabra...cambiar de canal.
El circo es parte de la parábola, tenía que ser un circo además lleno de fieras enjauladas pero que no dejan de nutrirse con el alimento que podemos encontrar en cualquier mesa-sociedad.
El ayuno me resulta un elemento significativo y que va más allá de la negación de comer un alimento para el cuerpo, el hambre del relato es un hambre espiritual, intelectual. La capacidad de despreciar la comida que todos comen es comparativa con la capacidad de dominar esa parte animal que cada hombre posee, la capacidad de ser diferente. Que busque además la perfección en ese arte hace que se convierta en un extraño para la humanidad a la cual pertenece, a medida que su ayuno se prolonga se parece cada vez menos al hombre.
El final nos pone frente a un ser débil, casi inexistente para los que allí se acercan, ignorado, cuyo único tormento es no haber sido creído, ver la incomprensión de los que pasan bajando la mirada por delante de su jaula. El artista está acabado, olvidado pero se mantiene en su ley, es fiel a su ideal, no se ha corrompido…está destinado a morir en medio de un circo, a morir de hambre.
Hay alimentos imposibles de digerir, un ayunador de esta categoría no hubiera podido resistir ese alimento que la mayoría ingiere a dos manos.
No es la muerte lo más terrible, es la soledad, el olvido, la indiferencia y por sobre todo la incredulidad y la ignorancia.

Sí, sí...ya sé que hay más, que se me escapan diez mil cosas, incluso que no puedo expresarme con claridad o que me voy por las ramas (Pablo ahora sé por qué te es dificil comentar a este autor...es inconmensurable) Ya sé todo eso y también que cabe la posibilidad de que haya interpretado con error lo que se ha querido transmitir en el relato, pero ¡Cómo motiva!. Producto de dicha motivación es que no puedo dejar ni de pensar ni de escribir.

Saludos

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Re: Un artista del hambre - Franz Kafka

Notapor Lucas » Lun Dic 14, 2009 8:41 pm

Después de leer el cuento unas tres veces lo que más resuena en mi cabeza son las últimas palabras del ayunador, que serían más o menos las siguientes: “…es obligado para mí ayunar, no puedo evitarlo porque no hay ninguna comida que me guste. De haberla habido, puedes estar seguro que no le habría hecho ascos, y me habría saciado como tú y como cualquiera.”
Estas últimas palabras son las que, a mi modo de ver, terminan de darle sentido al relato.
El ayunador no ha encontrado algo que le guste comer y es por eso que no come. No hay bocado en esta vida que lo tiente. No logra encontrar un significado a esta vida que consume hasta el hartazgo todo lo que se le pone por delante. En este caso el espectáculo se invierte. El artista del hambre debe comer, debe consumir; no puede ser de otra manera. La incomprensión del ayunador hacia la vida o de los demás hacia el ayunador hace que no pueda probar bocado. La indiferencia del público lo envía a los márgenes del predio, convirtiéndolo en un excluido. Algo de lo que Dean explica muy bien más arriba. Los espectadores, cegados por la supuesta suntuosidad de este circo que puede llamarse existencia, no pueden comprender las acciones del ayunador. Los pocos que tratan de entender su postura afirman que su tristeza se debe al hambre; quizás por no comprender, o peor aún por temor a comprender demasiado. Al final el sistema vence y los espectadores se sacian con la voraz pantera que arremete contra lo que se ponga por delante y lo devora. El ayunador termina siendo parte de sólo un montón de paja.

Dudo que se entienda algo de lo que quise expresar, pero al menos lo intenté. Resulta bastante complicado este Kafka.
Cuántos ejemplos de ayunadores se pueden ver a nuestro alrededor... ¿no? Este mundo-circo brinda espectáculos para todos los gustos.

Una pregunta para dejar picando: ¿Por qué al final el ayunador pide disculpas? Es algo que no termino de comprender.


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Notapor pablom » Mar Dic 15, 2009 4:12 pm

Le doy vueltas y vueltas al asunto (más aún con vuestros comentarios) y, como dice Lucas, creo que lo más importante está en la declaración final del artista.

A partir de la duración máxima de 40 días impuesta al artista, se me ocurre que por algún motivo no puede superar a Cristo en esta disciplina. Ahora bien, el ayuno de Cristo fue en el desierto, donde fue tentado tres veces, pero nadie lo vió; simplemente se le creyó.

Después imagino a Kafka, enfermo, leyendo a Mateo:
“Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Les aseguro que con eso, ya han recibido su recompensa.
Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.”


En seguida, imagino a Kafka encontrando nuevos motivos para autoflagelarse:

Esta mi falta de hambre (respecto de las cosas del mundo) ¿Para qué sirve?
La exhibo, en ocasiones a través de mi escritura, esperando de los demás... ¿Algún tipo de reconocimiento?
Ahora bien ¿Cuál es el mérito de haber nacido sin hambre?

El artista pide perdón en tanto su arte no tiene ningún valor... Está claro que no es un engaño, pero de ahí a ser algo meritorio...

Nota: También influyeron en mi visión del cuento, el hecho de saber que, según dicen, este fue uno de los pocos textos que Kafka no ordenó quemar y una nota necrológica de su querida Milena Jessenká, en donde se refería a él como:
“Un hombre condenado a mirar al mundo con una claridad tan enceguecedora que éste le resultó insoportable y se encaminó hacia la muerte.”

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