Para muchas personas la Ciencia Ficción no tiene más definición que la de ser historias en la que los viajes espaciales y la interacción con extraños seres alienígenas. Pero la Ciencia Ficción es mucho más que eso, es un género literario que además cuenta con variados subgéneros.Hay una Ciencia Ficción fantástica, otra científica, hay una de anticipación, una apocalíptica y una que denuncia, por ejemplo. Pero hay algunos autores que utilizan como base de su obra la mitología.
Un ejemplo de estas últimas es la novela "Y llámame Conrad" de Roger Zelazny, una verdadera epopeya que narra la historia de una Tierra devastada por la guerra y que agoniza lentamente como colonia de los azules, despreciativos e implacables habitantes de Vega.
Conrad Nomikos, el comisionado de Artes, Monumentos y Archivos para el planeta Tierra, un hombre extraño con un pasado más extraño todavía, es el protagonista. Cort Myshtigo es un vegano que desembarca en la Tierra con el objeto de realizar una investigación y a Nomikos se le encomienda la desagradable misión, no solo de guiarlo, sino también de protegerlo del posible ataque de algún extremista.
La novela se desarrolla en una Grecia en la que la radioactividad ha revivido a seres tan especiales como los sátiros y otras criaturas de la leyenda. Está muy bien escrita, de trama interesante y practicamente obliga a leerla de un tirón.
Roger Zelazny es autor de obras tan interesantes como "La isla de los muertos" y "Una rosa para el Eclesiastés".
—Siéntate —dijo Lorel bastante incómodo, detrás de su pipa.
Arrastré una silla y la coloqué frente a los dos.
—Cort va a escribir un libro —añadió Lorel.
—Muy bien.
—Acerca de la Tierra.
Asentí con leve movimiento de cabeza.
—Expresó el deseo que tú seas su guía por ciertas zonas de los Antiguos Lugares...
—Para mí es un honor —murmuré, un tanto rígidamente—. Por otra parte, siento gran curiosidad por saber qué le decidió a elegirme a mí...
—...Y aún más curiosidad respecto a lo que yo pueda saber de usted, ¿no? —interrumpió el vegano.
—Desde luego —respondí—. Siento curiosidad en un doscientos por ciento.
Roger Zelazny, Y llámame Conrad.


