Molly Lane ha muerto. Una mujer de gran belleza y de aún mayor personalidad. Ella es el centro de este libro llenando cada página con su aroma. Cuatro hombres, que han formado parte importante de su vida, se reúnen en su sepelio. Su marido George, un millonario celoso, que en los últimos años, gracias al declive físico y mental de ella, debido a su enfermedad, consigue por fin apartarla de todo y retenerla en exclusiva para sí. Los otros tres son tres amantes en diferentes etapas de su vida. Garmony, importante político de derechas y actual ministro de exteriores, Clive, famoso compositor musical, y Vernon, periodista y director de El Juez, un destacado periódico londinense. A partir de ahí, la vida de los cuatro se sigue cruzando, en ocasiones dramáticamente, a través de la venganza.
La historia está contada de manera magistral. Toca, creo que con fina ironía y como sin querer, un montón de palos: el egoísmo, la hipocresía, el poder, la política, el periodismo, la masturbación mental, la envidia, el rencor, el amor, el arribismo, el puritanismo, e incluso la eutanasia. Me ha encantado, ¿se nota? Mientras iba leyendo, ya avanzado, pensaba que no me importaba el final. No lo veía como se ve la zanahoria atada al palo. No tenía ni idea de hacia dónde me llevaba la trama, simplemente me dejaba llevar por la corriente. No esperaba nada, o no sabía lo que aguardaba al final del camino. Pero de pronto llega un final trepidante y sorprendente, que me dejó con mayor gusto en la boca si cabe. De hecho, solo al final cobra sentido el titulo.
Muy recomendable. Espero leer más de este autor.
Saludos


