por dean » Mar Dic 01, 2009 4:25 pm
Pablo ha expresado perfectamente y en pocas palabras, mis pensamientos sobre este cuento. La verdad es que Rilke nos deja pocas rendijas.
Me gustan especialmente los cuentos escritos por poetas y por los que son casi exclusivamente cuentistas. Me parece que hay una conexión entre los dos artes. Pongo el ejemplo de Ulrika, que me parece un cuento-poesía de Borges. Por eso es tan singular.
Rilke fue secretario de Rodin, amante de la Rusia profunda y vivió un apasionante ménage a cuatro, con Freud, Nietzsche y Lou Andreas Salome, el nexo del heterogéneo grupo. (En realidad su relación solo fue con esta última, pero me gusta adivinar el conocimiento, que a través de ella, pudo tener de los otros dos genios, de hecho conoció el psicoanálisis en sus comienzos). Como Oscar Wilde, fue obligado por su madre a vestir de niña en sus primeros años y obligado después por su padre a ingresar en la escuela militar. Quería saber el verdadero nombre de las cosas y canto a la rosa como nadie. En su epitafio figura esta leyenda:
Rosa, oh contradicción pura, placer,
ser el sueño de nadie bajo tantos
párpados.
Y murió debido al pinchazo de una rosa. Una muerte dolorosamente poética. Como doloroso me parece este cuento. La vida de Annuchka es triste desde sus comienzos, aunque no se nos cuente con pelos y señales, se puede adivinar. No le importa un pepino a nadie, parece increíble que su embarazo pasara desapercibido, como sus escapadas nocturnas. Parece un utensilio más de la cocina. De esos que sonaban de un modo distinto durante su embarazo. Incapaz de entender la complejidad de la vida, permanece sola y huérfana ante ella. El final es demoledor. Y pone la carne de gallina, la naturalidad con que esta contado todo.
Yo conocí este cuento, como todos los que salen en la compilación, en un ejemplar que llevaba por título “Primavera sagrada”, que es otro cuento de los que aquí aparecen y que también rezuma esa tristeza envuelta en dolor. “El rey Bohusch, sin embargo, aparece en “Relatos de Praga”, junto con otro relato, y es inencontrable en la red. Ni siquiera en los volúmenes que, como en el presente, lo anuncian en letras grandes. Nunca entenderé por qué se deja al margen ese cuento, que a mí personalmente me encanta. Si alguna vez adivino como subirlo a algún sitio y dónde, lo intentaré dejar. Aunque ahora en España van a empezar a cortar la conexión a internet a los que nos saltemos las reglas comerciales.
Saludos
"No puedo hacer frente a mis miedos, me da miedo". (Bob Esponja)
Mis lecturas:
Un artista del mundo flotante - Kazuo Ishiguro