por pablom » Sab Ago 27, 2011 8:19 pm
En esta última parte me ha seguido causando mucha gracia el desparpajo con que se conduce el camarada Bolla.
Por lo pronto, el puesto que le consiguieron es genial:
"dirección efectiva de la Sub-Sección de Depuración de Animales Errantes (gatos, etc.) de la ciudad de Moscú."
¿Otra muestra de burocracia, de creación de puestos para amigos políticos? Nada muy distinto a nuestra actualidad por cierto.
Y qué rápido aprendió a hacer informes que comprometen seriamente a la gente! (Sí que sabe donde tocar)
“...y amenazando también matar al presidente del comité del edificio, Schwonder, lo cual comprueba que posee armas de fuego. También mantiene conversaciones contrarrevolucionarias y hasta ordenó a su mucama Zinaida Prokofievna Bunina que arrojase al fuego a Engels; además, observa una notoria conducta de burgués con su asistente Bormental Iván Arnoldovich que vive clandestinamente en el departamento sin haber sido registrado.”
Con respecto a cómo se desencadenan los sucesos finales me gusta como se plantea el comienzo de los mismos:
"Sintiendo aproximarse la salida fatal y consciente del abismo que se abría bajo sus pies, se arrojó él mismo en brazos del destino..."
Y está claro que tanto FF como Bormental ya estaban hartos de su propia creación y así entiendieron que la mejor manera de acabar con este suplicio era invertir la operación y devolver a Bola su hipófisis y con ello, poco a poco, sus características originales.
Luego, muy buena la comedia que montaron frente a la visita de la Justicia, atribuyendo al atavismo semejantes cambios...
Lo que no termino de entender es de donde sacó el perro ese "—¡Prohibido blasfemar!" que dejó a los visitantes bolcheviques en estado desesperante.
Por último, esa especie de muletilla, de canción pegajosa que persigue hasta el final a FF, aún cuando se trate de una parte de Aída, quizás la ópera preferida del Profesor, me refiero a "—Hacia las orillas sagradas..." ¿Contendrá alguna alusión a los límites de la ciencia de los que habíamos estado hablando?
Y como idea final, y muy en general, me voy a quedar con lo fácil que resulta instaurar en mentes tiernas un determinado dogma, sobretodo cuando aquellas mentes comienzan a captar de algún modo lo conveniente para sí que puede resultar adherir a dicho dogma.
Saludos, Pablo M.
Nota: Como en "El maestro y Margarita", como en la propia vida de Bulgákov, pero, según tengo entendido, varios años antes, alguien quema papeles importantes para resguardar su integridad.
Mis lecturas:
- Ninguna... (Sólo aumentando la plusvalía de quién no lo merece)