Desgracia - Capítulos 21 - 24

Espacio destinado al debate y análisis de la presente lectura.

Desgracia - Capítulos 21 - 24

Notapor Lucas » Mar Jul 12, 2011 10:46 pm

Desgracia - Coetzee
Capítulos 21 - 24
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Notapor pablom » Vie Jul 22, 2011 3:01 am

Sobre el complejísimo tema de un niño engendrado a partir de una violación me limitaré a decir que después de esta novela le doy un poco más de crédito a la sensación que ya tenía de antes y que quizás haya nacido en esta parte de "Heterodoxia" de Sábato, en especial de la última oración:
"En el hombre el sexo es un apéndice, no sólo desde el punto de vista anatómico sino también fisiológica y psicológicamente: está hacia fuera, hacia el mundo, es centrífugo. En la mujer está hacia dentro, hacia el seno mismo de la especie, hacia el misterio primordial. En el hombre el semen sale, es proyectado hacia fuera, como su pensamiento hacia el Universo; en la mujer, entra. Esa proyección masculina implica separación, escisión, desvinculación del hombre respecto de su simiente. En la mujer, al contrario, implica unión, fusión.
Cuando el acto carnal termina para el hombre, para la hembra comienza."

Me refiero a que parece más factible que la mujer lleve mejor la situación por cuanto es capaz de ver la cosa "hacia adelante", de sentir el niño que va a nacer.
En cambio el hombre (además de por lo que dice Sábato), gracias a la "conciencia" del odio que conlleva someter a una mujer, tiende a mirar "hacia atrás", a quedarse estancado en la violación, y como resultado de ello acaba por rechazar la situación toda, aún cuando el resultado final de esto sea un niño inocente.

También es cierto que en este caso hay por lo menos dos circunstancias extras que influyen en la situación:
Una de ellas es que el odio que acompaña a la violación guarda relación con cierta justicia histórica (factor que sirve más que nada para atizar la indignación del padre de Lucy).
Y la otra, el significado que tiene para Lucy y sus deseos de permanecer en ese lugar, el hecho de que el padre del niño sea alguien del pueblo, y más aún, pariente de Petrus, su futuro protector.

Y todo esto sí que parece armado por un Petrus muy convencido de sus puntos de vista.

Por eso creo que hay que reconocer que es muy difícil para Lurie (como para cualquiera) no indignarse ante la posibilidad de que un Petrus que no para de "hacerse el boludo" (perdón pero no encuentro otra expresión que le vaya mejor), haya sido capaz de urdir semejante orden de sucesos, y todo en nombre del derecho a la redistribución...

De cualquier manera, entre la indignación y la sorpresa, aparece en Lurie una expresión que parece reivindicar el viejo tema de la pureza de las razas:
"...simiente ansiosa de perfeccionarse."
Y esto sí que es difícil de defender (ni siquiera invocando un ataque de ira, el vehículo que usó esta vez el Infaltable para tocar uno más de nuestros libros...)


Sensaciones finales

Lucy

Atada a su único sueño, es capaz de aceptar las transacciones menos convenientes, sobretodo cuando son, como ella misma explica, la única opción.
Y una valiosa y valiente decisión, nada menos que la de vaciarse, para volver a empezar:
"Tal vez sea eso lo que debo apren­der a aceptar. Empezar de cero, sin nada de nada. No con nada de nada, sino sin nada. Sin nada. Sin tarjetas, sin ar­mas, sin tierra, sin derechos, sin dignidad.
-Como un perro.
-Pues sí, como un perro."

(Me encanta además la idea de que un perro no necesita del concepto dignidad)

David

Parece haber asumido: "Yo no soy más que un veterano en prisión que termina de cumplir su condena."

Y aunque no logre entender del todo a su hija (más allá de que valora la decisión de Lucy de ser una buena persona), intenta una y otra vez acercarse, acompañarla, empezar de nuevo con ella. Está claro cuál es su amor.

Por otra parte nos revela su esperanza y con ello su conexión con el Arte:
"...que en algún lugar, en medio del fárrago sonoro, brote directa al cielo, como un ave, una sola nota, una nota auténtica de anhelo de inmortalidad."

Por lo demás, sólo queda cierta ansiedad para la derrota... Ni siquiera el querible "Trípode" se salvó de sus renunciamientos...
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Re: Desgracia - Capítulos 21 - 24

Notapor dean » Sab Jul 23, 2011 8:40 am

Extraordinaria la cita de Sábato. Me parece que en esta novela el hombre queda expuesto a una especie de mutilación psicológica: la incapacidad de entender cierto proceso que la mujer posee. Ese entrar a matar del hombre… Y otra cosa que me impactó cuando lo leí, relacionado con nuestra falta de entendimiento: el que solo te puedes vestir realmente con el cuerpo del violador. Es duro reconocer algo así, la verdad, y es lógico que mi mente se resista a ello protegiéndome con el velo de la confusión.

Lucy no ha dejado de desconcertarme desde el principio. Ha sido todo un enigma para mí. Solo tengo preguntas. ¿Es solo una diferencia generacional la que les impide a David y Lucy ver el conflicto de la misma manera? ¿Ha nacido y crecido ella con el sentimiento de culpa, con el pecado original adquirido? A mí también me indigna lo ocurrido, y la justicia histórica es una excusa perfecta. Creo que el complejo que generan las injusticias históricas es grande y contribuyen a la dificultad de encontrar un status quo idóneo. En algún momento los hechos consumados deberían servir de límite, pero es complicado. Alguien que ha sufrido la injusticia y no hace tabula rasa, está indicando con su comportamiento que la injusticia no fue tal, pues él se expresa más tarde de la misma manera para vengarse. Así la injusticia a olvidar se justifica simplemente volviendo la tortilla. En el hecho injusto en sí no es el malo, pues se vuelve repetir una y otra vez, con diferentes vencedores y vencidos. Como dirían en el Gatopardo, para que todo siga igual. Así que pienso, que de alguna manera Lucy se sacrifica, no sé si movida por el complejo o por el deseo de poner fin a la barbaridad entregándolo todo, hasta lo más preciado, la dignidad.

Por si no se había notado, ella misma deja claro que no se trata de un personaje secundario, que nadie es un personaje secundario. Un ataque al muy común exacerbado egocentrismo. Lo cierto es que para la inmensa mayoría de seres humanos los demás, los otros, son siempre personajes secundarios. Y eso me lleva a la lucha que mantiene David, Byron, el hombre, ansioso de dar rienda a sus deseos, a través de innumerables personajes secundarios.

Después de pensar en todo esto, Lucy me parece más fascinante aún. Una mujer hermética, complicada de sondear según la medida a la que estamos acostumbrados. Que parece extraña a los avatares del mundo, que rechaza las posibilidades que el mundo la ofrece. Es posible que lo que habite en su interior sea una generosidad tan inhabitual que resulta excéntrica.

El retroceso que David intuía al principio resplandece con la vuelta a la tortilla encarnada por Petrus. La tribu por encima de la humanidad. De nuevo el poder y el triunfo de una sangre determinada. Fue premonitorio el señor Lurie.

Y bueno, él está en otra cosa.

Lucy tal vez sea capaz de plegarse ante el temporal. Él no puede, o no puede hacerlo con honor.

Esto y lo que Pablo menciona: el honor, la dignidad, es tan abstracto y está tan presente… como una ropa de la que fuera necesario desprenderse… No podrá desprenderse del honor, pero algo ha presentido, algo busca desesperadamente.

Por eso ha de prestar atención a Teresa. Teresa puede ser la última que lo salve. Teresa está más allá del honor. Expone sus pechos al sol; toca el banjo delante de los criados, le importa un comino que se rían de ella. Tiene anhelos de inmortalidad y los canta. No ha de morir.

Lo efímero de la existencia y la búsqueda de la inmortalidad en un roce, en una presencia. Citando el comentario de Pablo:

Por otra parte nos revela su esperanza y con ello su conexión con el Arte:
"...que en algún lugar, en medio del fárrago sonoro, brote directa al cielo, como un ave, una sola nota, una nota auténtica de anhelo de inmortalidad."


Ese es el refugio y la tabula rasa de David. Ni siquiera quiere ser buena persona. Perdido entre diferentes moralidades con las que no puede convivir: la del nuevo hombre africano y la moderna imperante, occidental, que no permite que la sangre del caballo viejo contamine el esplendor de la juventud.

Ama a su hija y sin embargo debe renunciar también a ella, como a todo. Me gusta como lo expresa Pablo.

Por lo demás, sólo queda cierta ansiedad para la derrota... Ni siquiera el querible "Trípode" se salvó de sus renunciamientos...


Por cierto, ¿no estaba Byron también algo tullido?

Saludos
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Re: Desgracia - Capítulos 21 - 24

Notapor pablom » Sab Jul 23, 2011 4:36 pm

"...solo te puedes vestir realmente con el cuerpo del violador. Es duro reconocer algo así, la verdad, y es lógico que mi mente se resista a ello protegiéndome con el velo de la confusión."
Mirá Guillermo, a mí me ha afectado tanto este descubrimiento de Coetzee que, fijate, ni siquiera menciono el tema en mis comentarios...


Con respecto a Lucy, comparto el desconcierto, pero sucede que, una vez más, leerte me ha aclarado el panorama; me quedo con:

"...de alguna manera Lucy se sacrifica, no sé si movida por el complejo o por el deseo de poner fin a la barbaridad entregándolo todo..."

"Una mujer hermética, complicada de sondear según la medida a la que estamos acostumbrados. Que parece extraña a los avatares del mundo, que rechaza las posibilidades que el mundo la ofrece. Es posible que lo que habite en su interior sea una generosidad tan inhabitual que resulta excéntrica."


En lo referente a David me gusta esta forma de explicarlo:

"Ese es el refugio y la tabula rasa de David. Ni siquiera quiere ser buena persona. Perdido entre diferentes moralidades con las que no puede convivir: la del nuevo hombre africano y la moderna imperante, occidental, que no permite que la sangre del caballo viejo contamine el esplendor de la juventud."


En cuanto a:
"Por cierto, ¿no estaba Byron también algo tullido?"
Mirá vos, no había reparado en eso cuando lo leí; es cierto, parece que tenía un problemita en su pie derecho que de hecho lo afectó bastante.
Así que estaríamos ante un guiño del autor ¿No?
Ahora bien, dice la Wikipedia que Byron se defendía "bajo la máxima de que «cuando un miembro se debilita siempre hay otro que lo compensa». Palabras a las que en su vida siempre haría honor."
¿Me perdí de algo o Wikipedia ahora también tiene un lugar para este tipo de comentarios?


Nota: A todo esto ¿No habría que ir proponiendo y/o votando algo para la próxima?
¿Queda más gente viva?

Saludos!
Pablo M.
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