Me ha maravillado este libro y este autor, que coloco desde ya en el mismo pedestal que Lévi-Strauss. Lo encuentro muy accesible, lo entiendo bien y eso es importante ya que mi coco no da para mucho más.
Lo recomiendo vivamente. He tardado mucho en leerlo, pero aseguro que no es culpa del libro sino mía. He estado bastante disperso en los últimos tiempos.
El titulo dice sobre lo que va, aunque debería ser más extenso, aún le falta algún sustantivo más.
¿Por qué las vacas son sagradas en India y pasando tantas necesidades no se alimentan de ellas? Por ejemplo.
¿Por qué el cerdo es abominable para algunas culturas? ¿Y por qué otras es todo lo contrario? Pirofilia y porcofobia.
Motivos y características de las guerras primitivas y las ostensibles diferencias con las actuales. Y todo posee nexos y características interesantes.
Un apartado para el machismo, la crueldad y la ferocidad, y de nuevo el machismo. Todo como una rueda.
Y se sigue, porque ya se había mencionado en anteriores capítulos, con la distribución, de la riqueza, en diferentes formas, redistribución, reciprocidad… estudiando las costumbres y creencias de diferentes tribus primitivas, aunque en algún caso perduran en la actualidad. Diferente medio, diferentes soluciones. Pero el objetivo no es tan distinto.
Profetas, mesianismo, Jesús como militar revolucionario mesiánico y su transformación en príncipe de la paz, al menos a los ojos del futuro. Y más mesías.
Y las brujas. En una época convulsa, llena de frecuentes herejías y revoluciones, se crea la Inquisición, idónea para combatir tanta idea peligrosa. ¿Pero qué peligro tenía algo que no existía, al menos tal y como lo condenaban? ¿Qué sentido tiene perseguir algo que no existe sino en la imaginación del perseguidor? ¿O es que alguien puede creer que las mujeres se montaban en una escoba y volaban según confesaban bajo tortura?
Para culminar con la nueva brujería, el don Juan de Castaneda, la contracultura.
Enmendando en ocasiones la plana a otros estudiosos, contundentemente, a todo da respuesta, pero no es que Marvin Harris aporte ninguna Revelación divina ni se pierda en elucubraciones confusas. Es que alumbra con la sensatez. Todo, aunque parezca no tener nexo, está unido, a mi modo de ver. Hábilmente hilvanado, estudiando el por qué de nuestro, nuestros modos de vida, como soluciones vitales. Y yo diría que el punto que más une todo es el de la redistribución. Nuestro ansia por una vida más justa e igualitaria, y al mismo tiempo productiva. Y nuestra desesperación por no lograrlo.
Voy a proporcionar alguna clave sin miedo a que nadie pierda interés por este libro, al contrario. En tiempos en que toda Europa rumiaba revoluciones, religiosas que pero que tenían mucho de políticas y económicas. Tiempos en que el poder se veía contra las cuerdas, este poder lucha ferozmente por su supervivencia y a la misma vez pierde el tiempo tras brujas inexistentes. Brujas habría. Personas que se aplicaban ungüentos y realizaban viajes alucinógenos, pero estas no eran las personas que quemaban, que solían ser la gente más humilde, nunca los poderosos. Brillantemente el autor da la respuesta, tan brillante y tan lógica, que pasa inadvertida. La brujería fue una invención del poder para tumbar las rebeliones. El culpable de los males ya no eran la Iglesia corrupta o los príncipes, pasaba a ser el vecino de al lado. Él, posible brujo, tenía la culpa de las malas cosechas, de la muerte de los animales o de los hijos, de la peste, de la desigualdad y la pobreza, del aumento de precio de los alimentos, de las guerras…
En fin en esta línea va un libro muy interesante. No sé si me ha abierto los ojos un poco, yo creo que sí, al menos, como digo antes, me ha aportado un punto de vista más sensato sobre la moral y los estilos de vida. Y más cosas espero.
Saludos


