por dean » Lun May 23, 2011 1:17 pm
Hola. No me di cuenta y me pasé leyendo un capitulo, o sea que sé algo más de lo que debería saber. Intentando hacer desaparecer de mi memoria ese capítulo, y naturalmente sin conseguirlo, solo puedo decir, que este hombre tiene aproximadamente mi edad, por lo que debería comprenderlo. Cada uno nos vamos buscando las trampas en las que caer. Es lo que se me ocurre. En un momento avanzado de nuestra vida, queremos tener el control, es posible que incluso creamos tenerlo. En la relación con la prostituta se da esa ilusión, en la que él, por supuesto no controla nada, aunque así lo crea, y viviendo esa ilusión se encuentra cómodo. No hay que rendir cuentas, no hay problema. Todo es aséptico, llegas, pagas, eyaculas y te vas, todo a su gusto y a medida. No se ha movido ningún pilar. La tierra no tiembla. Todo está bien. Pero en realidad nunca tuvo el control sobre nada y la ilusión está siempre presta a desvanecerse, como así ocurre, y uno queda más desamparado que antes. El resultado es buscarse un trozo de queso para caer en la trampa. Con Melanie va a intentar jugar una nueva partida, a ser posible también limpia y precisa. No sabe en lo que se está metiendo, no sabe, porque no quiere detenerse a pensarlo, no quiere o no puede, porque acucia la necesidad. ¿Pero se le puede culpar? ¿Quién tirará la primera piedra? La normalidad, lo políticamente correcto nos enseña a ser cautos, a movernos dentro de unas reglas, mientras el deseo, permanece, el cuerpo comienza a marchitarse a velocidad de vértigo, y sin embargo, alrededor permanece la belleza, en todo su esplendor, fresca, como una manzana que te dice cómeme. Y hay que decir no, no salirnos del cercado, así está dispuesto, quizás por nuestra propia seguridad.
Sin embargo, los viejos a cuya compañía parece a punto de sumarse, los mendigos y los vagabundos de gabar¬dinas raídas y manchadas, de dientes postizos y orejas pelu-das... todos ellos también fueron en su día hijos de Dios, seres de extremidades rectas y mirada limpia. ¿Se les puede echar la culpa por aferrarse con uñas y dientes al sitio que todavía ocupan en el dulce banquete de los sentidos?
Una vez que entras, está muy bueno el libro.
Saludos
"No puedo hacer frente a mis miedos, me da miedo". (Bob Esponja)
Mis lecturas:
Un artista del mundo flotante - Kazuo Ishiguro