
Título original: Secret of the Seventh Son
Editorial: Grijalbo
Año publicación: 2010 (2009)
Traducción por: Sergio Lledó
Temas: Misterio y suspense
Bretaña, siglo VIII (777). En la abadía de Vectis crece Octavus, un niño sobre el que pesa una terrible maldición: es el séptimo hijo engendrado por un séptimo hijo y la leyenda le augura poderes diabólicos. Octavus no tarda en empezar a escribir una lista de nombres y fechas sin ningún sentido aparente. Pero poco después, cuando una muerte en la abadía coincide con un nombre y una fecha de la lista, el miedo se apodera de los monjes.
Nueva York, en la actualidad. Un asesino en serie tiene atemorizada a toda la ciudad. Poco antes de morir, las víctimas reciben una postal con la fecha de su muerte escrita junto al dibujo de un ataúd. ¿Quién recibirá la próxima postal? ¿Quién será la siguiente víctima? ¿Quién está detrás de estas muertes?
Un secreto escalofriante, oculto desde hace siglos, está a punto de ser revelado.
Este libro fue uno de mis regalos de navidad y es al que más provecho le saqué
Cuando vi que hablaba sobre una abadía, me recordó a “El nombre de la rosa” de Umberto Eco, que recién leí, sin embargo no se acerca ni remotamente a este, pero la documentación sobre todo en los pasajes de 1947, donde sitúa brevemente en el contexto histórico y la ambientación especialmente de la Abadía de Vectis, con su descripción de lugares y comportamientos de la época.
La trama que está muy bien construida nos introduce en la historia escindida en tres épocas, las cuales tendrán diferentes voces que narran la acción.
777 nos lleva a viajar a lo increíble, a pasar el rato en un monasterio, en el que descubrimos a un niño muy peculiar (que da un poco de miedo) por lo que es capaz de hacer.
1947 El descubrimiento de una biblioteca que guarda el secreto más grande de la historia y las decisiones tomadas en Bretaña, tienen consecuencias hasta en nuestros días.
Por último 2009, nos introduce en el área 51 ¿Con extraterrestres?, la aparición de un asesino en serie y el esfuerzo ímprobo de dos agentes del FBI por descubrir y capturar a este asesino.
Cuando creí que ya estaba resuelto el caso y estaba segura de quien es el asesino, a la mitad del libro Cooper toma el riesgo de revelar la “solución” del principal misterio dejándome con la boca abierta.
Pese a faltar aun medio libro por leer, aun así el interés se sostiene, me gustó mucho, es un libro para pasar un buen rato sin mayores pretensiones, que cautiva desde la primera página.
Saludos
Letty


