Llego un poco tarde para los comentarios finales del libro pero igual quería dejar unas palabras. No voy a aportar demasiado, más bien quiero felicitarlos por sus muy buenas conclusiones. A pesar de ir augurando un final no demasiado feliz, el desenlace me sorprendió y sus comentarios me ayudaron a entenderlo mejor.
Por eso creo que George acabó eligiendo "lo menos peor" para su queridísimo amigo:
Ayudarlo a morir sin que se dé cuenta, mientras disfrutaba de una nueva visión de su sueño dorado... (y además le enfatizó que no estaba enojado con él, algo tan importante para Lennie).
Sin dudas el final es muy duro. En un primer momento pensé que George podría haber defendido a Lenny de sus perseguidores, pero seguramente no hubieran llegado muy lejos. Además, hay que reconocer que el proceder de George requiere coraje, quizás más que para enfrentarse a un ejército. El final me deja algo de esa sensación fea que bien describe Marcia, no lo termino de digerir. Ahora, desde el punto de vista racional, estoy de acuerdo con la conclusión de Pablo mencionada más arriba. El final es triste, pero podría haber sido peor.
En la naturaleza no hay ni belleza ni crueldad; ni los dibujos que va formando el sol a su regreso ni la garza engullendo a la culebra pueden juzgarse. Ese fondo que magistralmente pinta Steinbeck para aquel dilema moral de hace un rato puede definirse simplemente como "lo que es" (en términos de Krishnamurti).
No sé si estas palabras de Pablo habrán querido significar esto, pero me sirven para entender algo que se me venía cruzando por la cabeza durante todo el relato. Me refiero a la ambigüedad bastante difícil de comprender entre la naturaleza pura, ingenua y despojada de toda maldad de Lennie y, por otro lado, su incontenible fuerza bruta capaz de provocar involuntariamente la muerte a otra persona. Excelente definición.
Y ahora creo que dentro de esa idea puede estar también la de George como el encargado de darle a Lennie lo que Candy deseó en un momento para sí, lo que Carlson le dió al perro viejo; algo así como un final sin sufrimiento, cuando la situación no daba para más; y como Lennie era incapaz de advertir el grado de esquizofrenia en sus comportamientos, George se toma la potestad de decidirlo por su cuenta, a pesar del gran afecto que sentía por Lennie, o quizás por ello mismo.
También un poco tuvo que ver lo que dice el dueño del perro, que no debía haber permitido que otro le quitara el sufrimiento a su viejo perro. Al final, siempre fueron amigos.
Muy interesante esta relación que proponen Pablo y Marcia. Hasta ahora me costaba entender el porqué de la mención del sacrificio del perro. Ahora veo que es primordial para comprender la decisión de George.
Con respecto a George, su actitud me ha conmovido hasta el infinito. Ha puesto en marcha los mejores mecanismos del ser humano, sin que nada, ninguna idea leída o aprendida, adscripción, filosofía, religión o costumbre, se lo requiriera. Nació en su pecho de una forma natural, que es la manera más bella que tienen las cosas de nacer y según pienso, la única solución para este mundo enfermo.
Me encantó esta definición de Dean.
En definitiva es una historia terriblemente dura. Como decir, una historia de perdedores. Porque la mayoría termina con sus sueños frustrados. Como bien dice Dean, “demasiados nidos de ratones rotos”. Como contrapartida (y a pesar del final) me gusto mucho la relación entre Lennie y George que nos describe Steinbeck. Un canto a la amistad.
Para terminar diré que me encantó el libro. Nunca había leído a Steinbeck y creo que (al igual que Letty) no será el último.
Saludos...