Durante una época me entusiasmo Amin Malouf. Posiblemente su obra más conocida sea “León el africano”, al menos fue lo primero que conocí de él. Trata la figura de un musulmán nacido en España y cuya familia fue exiliada obligatoriamente tras la conquista de Granada, último baluarte árabe en España. Un personaje histórico muy interesante. Pero a mí me consiguió captar por medio de de otra novela: “Samarcanda”, altamente recomendable. La historia se traslada a diferentes épocas, desde los finales del siglo XIX al primer milenio, con la increíble historia de un manuscrito y los avatares históricos y políticos de Persia. Hay dos personajes históricos fascinantes que tuve la suerte de conocer gracias a este libro. El gran poeta Omar Jayyam, autor de las Rubayyat, poemas dedicados al vino, algo que me extraño del, se supone, poco tolerante Islam, sobre todo en el año mil, pero que consiguió despertar mi curiosidad por ese libro de poemas y perseguirlo hasta encontrarlo. Y otro personaje real también conocido como el señor de la montaña, fundador de la legendaria Alamut y de la secta de los asesinos, de los que procede esta palabra (asesinos = fumadores de hachís) y con muchos paralelismos con la actualidad, no en vano hay quien ha equiparado su figura con Bin Laden.
A mí esta novela me fascino tanto que me hizo continuar en la senda de Malouf y no quede para nada decepcionado, sino todo lo contrario. Con “Los jardines de luz” me volvió a prender. Ahí narra la vida de Mani y su extraordinaria filosofía, que equivocadamente ha dado forma al concepto del maniqueísmo. Luego continué con “Las cruzadas vistas por los árabes”, que también recomiendo, ya que aportan un punto de vista muy interesante de las cruzadas, que siempre nos han sido contadas desde una parte. Finalmente me quedé en “La roca de Tainos”, esta vez en el, ya entonces convulso, Líbano del siglo XIX, por el que consiguió el prestigioso premio Goncourt. Hay que decir que este autor libanes escribe generalmente en francés y es muy ameno y bajo mi punto de vista, enriquecedor. Me quedan aún pendientes otras novelas de él.
Saludos.


