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Registrado: Mar Sep 22, 2009 10:05 am
Ubicación: Entre Ríos - Argentina
La caída - Albert Camus
No sé por donde empezar...
Lo cierto es que es un libro muy intenso, que me ha conmovido como sólo Camus sabe hacerlo.
Hecho solo de "partes buenas", me obliga una vez más a reflexionar sobre ciertas complejidades del ser humano.
En principio quiero decir (al menos hasta que ordene un poco mis ideas) que el libro se parece y no a "Memorias del subsuelo" de Dostoievski.
Que ni bien lo terminé salí corriendo a releer "El miedo a la libertad", el muy buen libro de psicología social de Erich Fromm.
Que sobre el final me parece que Camus le tira algunos dardos a Sartre pero releyéndolo creo que los principales dardos son para él mismo. Y que por ende también "tuve que leer" la Polémica Sartre-Camus (excelente).
Si hasta le encontré pequeñas referencias a cuestiones magistralmente tratadas en "El proceso" de Kafka.
Pero lo cierto es que las heridas que deja un libro de estos están aún demasiado frescas como para ya escribir algo.
Ya el tema de lo difícil que resulta pensar con seriedad que existen segundas oportunidades me deja "nocaut".
Igualmente les dejo una cita a modo de aperitivo (con el infaltable Dante incluido):
“Es muy cierto aquello de que nos confiamos muy raramente a quienes son mejores que nosotros. Más bien huimos de su sociedad. Lo más frecuente, en cambio, es que nos confesemos a quienes se nos parecen y comparten nuestras debilidades. No deseamos, pues, corregirnos ni mejorarnos: primero tendría que juzgársenos como que estamos en falta. Y lo que deseamos únicamente es que nos compadezcan y que nos animen a seguir nuestro camino. En suma, que al propio tiempo querríamos no ser culpables y no hacer el menor esfuerzo por purificarnos. No tenemos ni suficiente cinismo ni suficiente virtud; no poseemos ni la energía del mal ni la del bien. ¿Conoce usted a Dante? ¿Realmente? ¡Diablos! Entonces sabrá que Dante admite ángeles neutros en la querella entre Dios y Satanás; ángeles que él coloca en el limbo, una especie de vestíbulo de su infierno. Nosotros estamos en el vestíbulo, querido amigo.
¿Dice usted paciencia? Probablemente tenga razón. Deberíamos tener la paciencia de esperar al Juicio Final. Pero el caso es que tenemos prisa. Tanta prisa que me vi obligado a hacerme juez penitente...”
Continuará...
Lo cierto es que es un libro muy intenso, que me ha conmovido como sólo Camus sabe hacerlo.
Hecho solo de "partes buenas", me obliga una vez más a reflexionar sobre ciertas complejidades del ser humano.
En principio quiero decir (al menos hasta que ordene un poco mis ideas) que el libro se parece y no a "Memorias del subsuelo" de Dostoievski.
Que ni bien lo terminé salí corriendo a releer "El miedo a la libertad", el muy buen libro de psicología social de Erich Fromm.
Que sobre el final me parece que Camus le tira algunos dardos a Sartre pero releyéndolo creo que los principales dardos son para él mismo. Y que por ende también "tuve que leer" la Polémica Sartre-Camus (excelente).
Si hasta le encontré pequeñas referencias a cuestiones magistralmente tratadas en "El proceso" de Kafka.
Pero lo cierto es que las heridas que deja un libro de estos están aún demasiado frescas como para ya escribir algo.
Ya el tema de lo difícil que resulta pensar con seriedad que existen segundas oportunidades me deja "nocaut".
Igualmente les dejo una cita a modo de aperitivo (con el infaltable Dante incluido):
“Es muy cierto aquello de que nos confiamos muy raramente a quienes son mejores que nosotros. Más bien huimos de su sociedad. Lo más frecuente, en cambio, es que nos confesemos a quienes se nos parecen y comparten nuestras debilidades. No deseamos, pues, corregirnos ni mejorarnos: primero tendría que juzgársenos como que estamos en falta. Y lo que deseamos únicamente es que nos compadezcan y que nos animen a seguir nuestro camino. En suma, que al propio tiempo querríamos no ser culpables y no hacer el menor esfuerzo por purificarnos. No tenemos ni suficiente cinismo ni suficiente virtud; no poseemos ni la energía del mal ni la del bien. ¿Conoce usted a Dante? ¿Realmente? ¡Diablos! Entonces sabrá que Dante admite ángeles neutros en la querella entre Dios y Satanás; ángeles que él coloca en el limbo, una especie de vestíbulo de su infierno. Nosotros estamos en el vestíbulo, querido amigo.
¿Dice usted paciencia? Probablemente tenga razón. Deberíamos tener la paciencia de esperar al Juicio Final. Pero el caso es que tenemos prisa. Tanta prisa que me vi obligado a hacerme juez penitente...”
Continuará...
Mis lecturas:
- Comunidad - Bauman
- El legado de la pérdida - Desai
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- El legado de la pérdida - Desai

