Y como dice Jenofonte hay muchos períodos dentro de la pintura japonesa; en verdad todo lo japonés está lleno de períodos; ahora, lo que a mi me gusta es, como siempre, aquella parte emparentada con el zen.
Simplificando mucho la cuestión, podemos decir que en la era Muromachi, entre otras cosas, se desarrolló la pintura monocromática en tinta.
Justamente un monje budista zen, Sesshū Tōyō, 1420 - 1506, se pintó este paisaje de invierno:

También del período Muromachi, un tal Kano Masanobu (1434 - 1530) pintó, por ejemplo, el Biombo del templo Shinju-an:

Y resulta que su hijo, Kano Motonobu (1476-1559) pintó, para mi gusto, de lo mejor que he visto:

Esta última obra no será la triple pregunta del zen pero que me conecta con lo que creo captar de él, de eso no hay duda.
No sobra nada, austeridad; incomprehensibilidad del Absoluto; desamparo.
P/D: Ahora si hablamos de pintura y de Japón creo que todos recordarán al gran Yoshihide y su "Biombo del Infierno" (según nos ha contado oportunamente Don Akutagawa).