[/align]En 1942 el escritor Isaac Asimov publicó un relato llamado Fundación. A ese relato siguieron otros que tenían el mismo tema, es decir la caida de un imperio intergaláctico, anticipada por una nueva ciencia llamada psicohistoria que, utilizando megadatos, era capaz de predecir el porvenir político y social de grandes masas población.En 1950 Asimoc ya había escrito toda una serie de relatos que no tuvieron mayor fortuna. Sin embargo, a partir de 1951 y en años sucesivos se publicaron en tres volúmenes con un éxito inmediato, estos fueron Fundación, Fundación e Imperio y Segunda Fundación. Pasaron treinta años hasta que, presionados por el éxito permanente de la trilogía, los editores pidieron a Asimov que siguiera escribiendo sobre el mismo tema. De ahí entonces surgieron otros cuatro libros que finalmente constituyeron una heptalogía, mejor conocida como La saga de la Fundación. Estos libros son Los límites de la Fundación, Fundación y Tierra, Preludio a la Fundación y la obra póstuma Hacia la Fundación.
Mi opinión personal: Creo que la trilogía original está entre lo mejor que se ha escrito en ciencia ficción y está claro que ha servido como fuente para muchos escritores posteriores, incluso está bastante claro que la exitosa Star Wars se basa en las ideas y principios planteados por la trilogía original de la Fundación, el llamado también Ciclo de Trantor. Pero, la segunda parte, es decir la escrita treinta años después me pareció algo forzada, algo que sucede con frecuencia cuando se escriben segundas partes más bien por obligación.
Después del éxito obtenido, la saga de la Fundación conformó todo un universo propio, tendiendo a fagocitar, de alguna manera mucha de la obra de Asimov. Así, hay quienes intentan insertar en el universo fundacional otras de las obras del escritor, como Galaxias como granos de arena, Un guijarro en el cielo y Las corrientes del espacio, por ejemplo, cuestión que no tiene la menor relevancia ni importancia.
Basada en la obra La historia de la decadencia y caída del Imperio Romano, de Edward Gibbon, la Saga de la Fundación expone la concepción fatalista de Asimov respecto de la historia del hombre.
Un detalle interesante es la llamada Biblioteca Galáctica, que se localiza en la Universidad de Trantor, capital del Imperio. En esta biblioteca fabulosa se recoge a totalidad del conocimiento humano, mediante el ingreso diario de la nueva información generada.



