Que Descalza se enoje pero se me ocurrió leer el cuento de Dean y no puedo parar de cavilar; si no escribo algo voy a enloquecer...
Podría limitarme a decir que el relato pone en duda, denuncia, el carácter arbitrario de cada lógica (y de su opuesta) de una forma magistral...
Pero intentaré algo más.
Fugaz lo relaciona eminentemente con el poder, la avaricia y la destrucción. Y eso está muy bien. Por mi parte me he quedado más intrigado con otra parte:
Lo primero que me llama la atención es que antes de que encontrara el miligramo la hormiga en cuestión ya era
“censurada por la sutileza de sus cargas y por sus frecuentes distracciones”.
Quiero decir que en todo caso el miligramo solo viene a coronar algo que es anterior al cuento y en ese caso nos estaría “obligando” a prolongar nuestras sensaciones, interpretaciones o lo que sea hacia atrás (es notable hasta donde resulta sugestivo el cuento...)
Luego, para mi gusto la pregunta sería ¿Qué es lo que se le cuestionaba cuando se la censuraba por tales cosas?
Lo de las frecuentes distracciones parece más fácil de relacionar con algo. Digamos, con cierta despreocupación respecto de lo que la mayoría consideraba IMPORTANTE; uno se distrae solamente de las cosas importantes.
Pero me cuesta mucho encontrar un sentido a este asunto de las cargas sutiles.
Quizás influido por el amigo de un amigo no puedo dejar de pensar en una hormiga repudiada por su falta de compromiso con la mayoría al momento de compartir algún tipo de carga más bien ética o moral, algo que podría ir desde su falta de preocupación por el bienestar de la comunidad hasta su renuncia a compartir una especie de culpa común a la especie...
Y esto sólo del primer párrafo...
Imaginen lo que puedo imaginar del prodigioso miligramo...
Pero por el bien de todos creo que la mejor definición está dentro del propio texto: la analogía con las alas de un pájaro y su peso justo (para volar) me parece exquisita aún cuando no tenga la menor idea de qué es el miligramo.
Y otra vez, en la línea de “La zorra y las uvas”, diré respecto del miligramo que no creo que sea importante revelar su identidad o atribuirle un significado... Pero a decir verdad, pocas veces he estado tan perdido con algo. Quizás con aquellos cuentos de Filifor...
Quiero decir que cuando logro establecer una analogía (con los últimos años de Jesús, con el surgimiento de la Iglesia Romana y su alta carga de idolatría y burocracia, con lo que sea), el párrafo siguiente me sugiere otra cosa, la mayoría de las veces desconectada del camino que había creído encontrar. Lo que se dice, un cuento extraordinario!
Una vez más, sin saber qué quiere decir, algo que suena a “verdad”:
“Los funcionarios del orden público son las personas menos aptas para resolver cuestiones de prodigios y de miligramos.”Cerraré diciendo que de cualquier manera el tema del “JUSTO PESO” está siempre presente:
Las hormigas que llevan demás mueren antes; las que no llevan nada (burdas imitadoras de la primera) conducen el hormiguero a la ruina.
Y les dejo a ustedes para que sigan... (Me voy corriendo)
Saludos, pm.-