Me he sentido realmente incomodo al leer estos capítulos, que como ha hecho Pablo, se podrían dividir en tres partes, en tres historias: Biju, Gyan y el juez. Con las tres historias me he sentido incomodo, con la ultima, con la del juez, he sentido repugnancia.
Hay un problema de identidad en las tres historias. Por diferentes motivos, Biju, Gyan y Nimi convierten sus espíritus en bunkers. (En el caso de Nimi me parece lo más normal). Y en Harish-Harry y en Jemu duerme en las profundidades el odio hacia aquello que los ha transformado. Es muy serio todo esto.
Sobre las recetas capitalistas, ahora al parecer surgidas en la India, solo se me ocurre que el concepto de mercado lleva muchos años inventado. El mercado más primitivo, cuando aún no había nadie que lo fiscalizara: compro, vendo, cambio, se parece sospechosamente a la vanguardia del capitalismo: el liberalismo, concepto, que junto al calificativo de salvaje, pone de los nervios a todo el mundo.
Y esto, y Biju y sus compañeros de fatigas, y el juez, y Harish-Harry, me dejan con la sensación que vivimos en civilizaciones fracasadas. Probablemente nacieron ya fracasadas, a lo mejor debe ser así. No pongo a un yanqui o a un español por encima de un hindú, ni siquiera, como he aprendido de Lévi-Strauss, por encima de un bororo o de un nambiquara. Supongo que en diferentes momentos hemos tomado soluciones diferentes, para los mismos problemas o simplemente hemos tenido problemas distintos, eso es todo. Lo cierto es que el transcurrir de la historia ha terminado por poner unas civilizaciones por encima de las otras. El éxito me parece una palabra llena de trampas, pero así lo medimos. ¿Que mueve a estos hombres, a estos Biju, a naufragar en el sueño americano? Su porción de éxito: piscinas, pantalones vaqueros… La frase de Achootan:
«Tu padre vino a mi país y se llevó mi pan, y ahora he venido a tu país para recuperar mi pan.» Encierra una gran falacia. No ya porque no fueran los yanquis los que hipotéticamente se llevaron su pan, en todo caso fueron los ingleses, sino porque lo que mueve no puede ser ese deseo de venganza, y si así es en su caso, pobre hombre. En realidad uno va a por pan donde lo hay, otra cosa es que las grandes civilizaciones y me refiero a todas, no solo a la occidental, no se hayan conformado con un pan. También ocurre eso en la emigración, no en todos los casos se busca ese pan, se busca además, la piscina, los pantalones vaqueros, el súper coche, buenos colegios para sus hijos…, el éxito en suma, y el aspirar a llevarse la mantequilla, total, hay muy poco que perder. Esto parece más fácil en Estados Unidos que en ningún otro sitio, allí se valora el esfuerzo y las buenas ideas, por eso tanta gente quiere ir allí, quieren su trozo de cielo aquí en la tierra, y si pueden, llevarse la mantequilla. Pero tomar contacto con otra cultura implica un intercambio. Ir a casa ajena implica un reconocimiento a las costumbres de la casa y por lo tanto algo hay que dejar en la puerta, que no tiene porque ser todo ni tiene que ser negativo, también puede ser enriquecedor. Si eso le parece imposible a Biju, lo mejor que puede hacer es volver a su tierra. En el caso del vitalista Said Said, el segundo enunciado de su terna: después Zanzíbar, se irá diluyendo para terminar desapareciendo en las siguientes generaciones, entonces, el luego americano, adelantara un puesto; el primero musulmán es harina de otro costal, eso es demasiado fuerte, aunque no sé si su devaneo con diferentes mujeres y las bodas falsas, entran dentro de su liturgia, a lo mejor por ser hombre le está permitido ciertos privilegios.
Gyan me incomoda porque es más mierda sobre la misma mierda de siempre. Un discurso efervescente le transforma. Aquello que alguna vez ha pasado fugazmente por nuestra cabeza, o que no hemos sabido cristalizar, se materializa por medio de palabras hábiles, y por el poder embriagante del abrazo de la masa sudorosa y asfixiante. Algo tan poderoso como el amor pasa a mejor vida (esperemos que dure poco la borrachera), porque ha nacido un sentido de justicia y de identidad, que convierte al otro en un enemigo irreconciliable al que hay que exterminar. No soy nadie y nada sé para decir quién tiene razón. Desconozco, porque en India hay cantidad de pueblos, cuantas veces se han comido entre ellos, pero hasta donde yo sé, los musulmanes instalaron allí su puño de hierro, los mogoles, los mongoles blancos, los ingleses, etc. Y estos nepalíes que ahora son mayoría, ¿no fueron una invasión silenciosa, que además llegó allí gracias al pan que les ofrecieron los ingleses, ese otro gran enemigo? ¿Qué tienen que decir los pacíficos lepchas, hasta donde se sabe, los más antiguos originarios de esa zona? Claro que la mayoría es la mayoría, ¿pero por qué ese empeño en nacionalizarse y descomponerse en fragmentos, marcarse a fuego y distanciarse? Y una pregunta que se me ocurre: ¿puede un lepcha ir a Nepal y reclamar su pan?
Sobre Nimi, me quedo sin palabras. Simplemente Jemu ha pasado a ser otra cosa, ya lo habíamos leído y comentado, “ni chicha ni limoná”. Ofrece una buena imagen del fracaso del contacto entre civilizaciones fracasadas. Que Nimi se encierre en su concha me ha parecido lo más natural, y puede ejemplificar lo que ha ocurrido con diferentes culturas en muchas ocasiones. Cuando una otredad es tan agresiva la reacción del agredido será el reforzamiento de su diferencia. Jemu tendría derecho a ser distinto, incluso a ser “ni chicha ni limoná” si entendiera el derecho del todo el mundo a ser distinto. En fin, me quedo con esto del comentario de Pablo, que resulta muy ilustrativo del comienzo de un infierno.
Volvió de Inglaterra con objetos que causarían temor reverencial pero, tal era la "ignorancia" de su familia, sólo provocaban risas. Impregnado de lo inglés, Jemu despreció el coqueteo de su esposa, despreció a su esposa por completo, a la mujer india, a lo indio todo...
No quiero convertirme en defensor de USA. Ni sé cómo hemos llegado a este debate, siendo Inglaterra el estado que conmovió los cimientos de la India, bueno, está claro que por Biju. Hay montones de cosas que no me gustan de USA, como me pasaría con otros países si los conociera, cómo me pasa con España, con la que sí que no me da miedo ser crítico, lo que ocurre es que a USA la conocemos más todos o al menos así lo creemos. Pero si Estados Unidos no existiese habría que inventarlo. ¿A quién íbamos a echar la culpa de todo si no?
Saludos