Azazel no es un personaje, es el nombre de la organización, ¿por qué el nombre de uno de los ángeles caídos de la mitología hebrea?, tal vez sea por eso mismo, que es un representación de la rebeldía frente a la autoridad.
Sobre el resto no me pronuncio (excepto para anotar que la descripción que hace Dickens de Londres tampoco es muy halagüeña...), puesto que voy mucho más avanzado en la lectura, de hecho he tenido que hacer grandes esfuerzos para no terminarla de una vez por todas, sin contar con que a continuación buscaré las novelas que siguen de la serie, porque me gusta también este tipo de libros, hechos para la lectura rápida y entretenida sin mayores compromisos intelectuales salvo el elaborar fantasiosos y fallidos finales para el misterio.
Acerca del cebo, bueno, se me ocurrió en ese momento que Brilling podía estar haciendo una labor de rutina, es decir enviar al clásico agente chapucero, que se hace notorio distrayendo la atención del enemigo, mientras el agente experimentado y profesional trabaja en la sombra. Pero era una idea al vuelo, nada más para explicar tan extraña misión asignada a Fandorin.
