
Las escenas del juicio son de lo más divertido, no me canso de verlas. Aquí el El fiscal expone ante el jurado algunos detalles acerca de la dudosa honestidad del acusado:
F. ¿Que me dice usted de la fábrica clandestina de alcoholes que tuvo hace años?
C. ¿Que le digo?, que me la dejó mi papá.
F. ¡Confiesa!
C. Lo de la fábrica si
F. Y que era clandestina
C. Que era clandestina seguro, era clandestina pero legalita.
F. ¡Como legal, aquí consta que fue usted multado por no manifestarla, por no tener alambiques autorizados, por no llevar libros, por no recibir la visita de
los inspectores!
C. ¡Pues fue una injusticia!
F ¿Por qué?
C. ¿Usted cree que voy a manifestarla, a tener alambiques y a recibir inspectores y a llevar el libro?. Por eso era clandestina, como quién dice que no se sepa..
F. ¡Ahá!
C. ¡Ah, no!, además no se haga usted ilusiones, si nunca pagué la multa, si con qué...
